Medicina privada y COVID-19: estas son las propuestas del Colegio

La respuesta conjunta que está dando la sanidad pública y privada a los desafíos de la epidemia actual por Covid 19 está siendo ejemplar. La mayor crisis sanitaria que hemos conocido en este siglo también está teniendo repercusiones en el ámbito económico muy relevantes, afectando también a un gran número de médicos. En el sector sanitario, los médicos autónomos de ejercicio privado van a ser uno de los grupos  más afectados por la crisis del coronavirus y por el Estado de Alarma decretado por el Gobierno. 

Esto es debido a que el Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19, no suspende la actividad de los centros sanitarios privados no hospitalarios.

La normativa derivada del citado Real Decreto, ordena limitar la atención médica sólo a los procesos agudos, urgentes o  no demorables a  fin de evitar que las consultas se conviertan en un foco de contagio.

Los médicos de ejercicio libre suelen depender principalmente de los ingresos que obtienen por la prestación de sus servicios profesionales a pacientes que tienen concertado con las compañías aseguradoras un seguro sanitario privado  o  por conciertos públicos, como es el caso de MUFACE, por lo que el atender solo casos urgentes o no demorables  hace que la actividad  en esta situación  se reduzca en más de un 80%, lo que implica que sus ingresos lo harán en la misma proporción,  tanto  si trabaja en su propia consulta como si lo hace para centros sanitarios o grandes grupos hospitalarios, en los que suele cobrar un porcentaje de lo que factura.

Sin embargo  mantienen todos sus gastos ordinarios: local o alquiler de consulta, cuota de autónomos o asimilada, leasing de aparataje,  personal a su cargo (enfermería, auxiliares, limpieza…), por lo que de prolongarse el estado de alarma les abocaría a una situación de insolvencia que en muchos de los casos conllevará el cese definitivo de su actividad profesional.

El sistema de consulta a distancia mediante videoconferencia o llamada telefónica es recomendado por las autoridades, y aunque la mayoría de las compañías (no todas) lo contemplan como actos facturables (implica tiempo de consulta y responsabilidad en el control de los pacientes), no es una modalidad a la que puedan adaptarse la  mayoría de las especialidades médicas,  por lo que su reconocimiento, aunque necesario, no repercute significativamente en el problema de la disminución de ingresos antes citados.

Por otro lado, las compañías aseguradoras del sector sanitario privado durante el periodo de alerta continúan cobrando las primas a sus asegurados, manteniendo sus ingresos a la vez que reducen sus gastos al tener que realizar menos prestaciones, dándose la paradoja de que este aumento de beneficios corresponde a la disminución de los ingresos de los profesionales que las sostienen y  que hacen posible que puedan seguir atendiendo   y cumpliendo las obligaciones contraídas con sus asegurados, situación que entendemos injusta.

Desde el Commalaga apostamos por la necesidad de mantener durante la crisis del coronavirus la capacidad de atención de la medicina privada y que esta crisis sanitaria no suponga el cese de actividad de los médicos autónomos del sector privado, abocados en la actual situación -de no aplicar medidas correctoras- a una dramática de disminución de ingresos (cuando no pérdidas económicas) mientras colaboran para mantener la estructura de la sanidad privada que a buen seguro va a ser necesaria durante esta previsible larga crisis sanitaria y después de su resolución. 

Aunque los colegios profesionales podemos colaborar con  medidas excepcionales como son el apoyo jurídico específico de carácter profesional y laboral, o el apoyo social y psicológico cuando sea necesario para el colegiado, no podemos compensar la falta de ingresos de su actividad principal

Ante esta situación de crisis sanitaria creemos que las compañías aseguradoras  deberían activar medidas excepcionales  para que el importante descenso de actividad asistencial no perjudique gravemente los recursos de los médicos y centros donde trabajan y ponga en riesgo su continuidad, así como la del sistema sanitario privado en su conjunto.

Desde el Commálaga proponemos las siguientes medidas para el mantenimiento del empleo y la viabilidad financiera de las consultas y clínicas privadas:

  • El Commálaga, a través de sus servicios jurídicos, apoyará las acciones de los médicos autónomos para recurrir a las opciones laborales y económicas que mejor les amparen para salvar su economía profesional/familiar.

Además, desde el Colegio se proponen las siguientes medidas para que las realice la OMC por ser de ámbito estatal:

  • El Commálaga le pide a la Organización Médico Colegial (OMC) que propicie la que constitución de una mesa de negociación entre la Asociación de aseguradoras (UNESPA) y la Organización Médica Colegial (OMC) en representación de los médicos autónomos, para intentar llegar a un reparto equitativo de los costes entre profesionales y compañías aseguradoras de salud, para que pueda ser sostenible esta actividad médica en el futuro. 
  • El Commálaga le pide a la OMC que respalde y solicite al Gobierno Central que el colectivo de médicos autónomos pueda acceder a todas las medidas que adopte: ERTES, ayudas, subvenciones, líneas de financiación etc. en igualdad de condiciones que el resto de empresas, Pymes y particulares.
  • Proponemos que se establezca un criterio de pago excepcional durante el periodo de duración del estado de alarma con fórmulas que garanticen al profesional un ingreso  para mantener los costes fijos de su consulta o centro sanitario (personal a su cargo, electricidad, impuestos…)  a fin de asumir  la atención de  urgencias  y casos no demorables de los asegurados,  garantizando el mantenimiento del servicio en un futuro y evitando el cierre.
  • Ajustar plazos de pago a 30 días desde la presentación de la factura por honorarios devengados a partir del mes de abril.

En la Comunidad Autónoma Andaluza el Commálaga solicitará:

  • Que el colectivo de médicos autónomos pueda acceder a todas las medidas que adopte la Junta de Andalucía: ayudas, subvenciones, líneas de financiación, etc. en igualdad de condiciones que el resto de empresas, Pymes y particulares.

En el ámbito municipal, el Commálaga:

Solicitará a la Federación Andaluza de municipios y provincias que el colectivo de médicos autónomos pueda acceder a todas las medidas que adopten los ayuntamientos: las ayudas, subvenciones, líneas de financiación etc. en igualdad de condiciones que el resto de las empresas, Pymes y particulares.

NOTA: Esta noticia fue modificada el 7 de mayo para actualizar contenido.

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Medicina privada y COVID-19: estas son las propuestas del Colegio

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