Gaceta Científica

Nuevos fármacos hipolipemiantes

  • 08.02.2024

Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la primera causa de muerte en España y constituyen un problema de salud pública prioritario.

Son responsables de muchos años potenciales de vida perdidos y representan una gran carga económica para el sistema nacional de salud.

La base patogénica común a la mayoría de las enfermedades cardiovasculares es la arteriosclerosis, proceso inflamatorio crónico de naturaleza multifactorial que afecta a la pared arterial.

En su génesis están implicados diversos factores de riesgo cardiovascular (FRCV), siendo los más relevantes la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, el tabaquismo y las dislipemias.

Dislipemia es cualquier alteración en los niveles de los lípidos plasmáticos ya sea por exceso, por defecto o por alteración en sus funciones.

Las más frecuentes son las hiperlipemias, dentro de las que destaca por su prevalencia la hipercolesterolemia.

El riesgo que confiere la hiperlipemia va a depender de la coexistencia de diferentes FRCV.

Aunque existen distintos factores que contribuyen a la patogénesis de la aterosclerosis, el evento fisiopatológico fundamental es la retención de colesterol unido a lipoproteínas de baja densidad (c-LDL) y otras apolipoproteínas (apo) B ricas en colesterol que movilizan lipoproteínas dentro de la pared arterial.

El objetivo último del tratamiento hipolipemiante es la reducción de los eventos cardiovasculares, entre los que se incluyen: muerte de causa cardiovascular, infarto de miocardio e ictus.

Esta es la variable compuesta recomendada por la Agencia Europea del Medicamento para evaluar la eficacia de los hipolipemiantes en el contexto de los ensayos clínicos.

Las modificaciones en el estilo de vida son una de las estrategias más importantes para intentar reducir la incidencia de ECV en pacientes con hipercolesterolemia, ya que influyen sobre otros FRCV.

Constituyen la primera línea de tratamiento.

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